La gran Cenobia. Escena. Foto: Sergio Parra
Escena

La gran Cenobia: la reina que desafió a Roma

La historia y la leyenda se funden en La gran Cenobia, obra teatral sobre la reina que se enfrentó a Roma y a los hombres.

Fue reina de Palmira (Siria) en el siglo III d. C. Conquistó Egipto, Anatolia, Palestina, Líbano y se enfrentó a la todopoderosa Roma. Su reinado fue breve (entre el año 268 y el 272). Sólo el emperador Aureliano logró derrotar a la reina guerrera que hizo de su ciudad natal una de las más bellas de la antigüedad. La gran Cenobia renació después, en pleno Siglo de Oro español de la pluma de Calderón de la Barca. Entre 1624 y 1625, el dramaturgo madrileño retomó la figura de la Cenobia para construir un drama de tintes históricos en el que introduce sus propias ideas sobre la fortuna, el poder, el destino, la violencia y la lealtad.

La gran Cenobia es fundamentalmente una fábula sobre la lucha por el poder que presenta en distintas facetas: las intrigas internas de Roma —el golpe de Estado, la rebelión y el asesinato del emperador Quintilio—, y las externas de Palmira, su reina y su ambición por conquistar el imperio. Como a toda lucha de poder, subyace la lucha por el control del relato. Calderón se esfuerza por dejar constancia de este aspecto. Tal obsesión por controlar y manipular los hechos implica siempre una distorsión de la realidad, un retorcimiento de narrativa hasta lo grotesco. Todo por justificar y legitimar cualquier acto tanto en el campo de batalla como en la narración de lo acontecido. Si hay que saltarse la ética, la justicia y la humanidad, se las salta uno. Y así se ha escrito la Historia: a favor de quien tuvo la capacidad, la potestad y el privilegio de hacer prevalecer su verdad.

Luis Sorolla versiona la obra de Calderón para la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Dirigida por David Boceta, La gran Cenobia se representa en el Teatro de la Comedia de Madrid hasta el próximo 6 de marzo. Isabel Rodes asume la responsabilidad de representar a la inmensa reina guerrera, “una mujer con un marcado carácter bélico que se sabe dotada para el gobierno. Lucha con garras y dientes, no solo en el campo de batalla, sino también para defender su posición de liderazgo en un mundo de hombres”.

Aureliano y Decio (José Juan Rodríguez y Mikel Arostegui, respectivamente) son los antagonistas masculinos de Cenobia. El primero, un hombre soberbio, salvaje e inconsciente guiado exclusivamente por la ambición. El segundo, algo más honorable, muestra el poder del amor y la admiración. Ello le aboca a la humillación en un mundo dominado por la fuerza y la violencia. Pero tampoco se libra del juicio calderoniano. “También habrá de probarse en el privilegio del poder. Entonces le tocará a él decidir si convertirse en un tirano y ser un eslabón más del mundo que vino a romper, o quizá hacer algo nuevo”, apunta Arostegui.

Esta versión contemporánea de Sorolla se centra en los conceptos calderonianos en cuanto a las formas de entender el poder, la autoridad y la ambición. También limita el número de personajes, suprimiendo algunos como Persio. “La gran Cenobia —explica Luis Sorolla— nos conecta con un debate muy actual: qué es la verdad y cómo ésta se utiliza y manipula, especialmente dentro de un marco político que mucha gente siente que tiende cada vez más a la división, al desencuentro y a la crispación y la agresividad”.

La puesta en escena conecta con dicha contemporaneidad y se aparta de la escenografía barroca. Como asegura Boceta, se trata de una versión “transhistórica” (imperio romano, siglo XVII y siglo XXI), que busca una estética en la que encajen y se representen todas estas épocas.

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Funciones: Del 13 de enero al 6 de marzo de 2022. De martes a domingo a las 18:00
Duración: 1 h 45 min aprox.
Encuentro con el público: jueves 27 de enero de 2022

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