Compañía Nacional de Danza. El cascanueces. José Carlos Martínez
Escena

Compañía Nacional de Danza. El cascanueces

La Compañía Nacional de Danza sigue girando con la coreografía El cascanueces, de José Carlos Martínez. Permanecerá en la Zarzuela hasta ell 22 de diciembre.

El hogar de los Stahlbaum bulle de alegría y movimiento. Pequeño y mayores de toda la familia celebran la Navidad reunidos en casa. Juntos, intercambian regalos y brindan por el nuevo año a punto de comenzar. Es esta la primera escena del clásico y delicioso ballet El Cascanueces, al que Pyotr Il’yich Tchaikovsky puso música entre 1891 y 1892.

Fue el director de los Teatros Imperiales rusos, Iván Vsévolozhsky, quien encargó al compositor un programa doble de ópera y ballet tras el éxito de La bella durmiente. Así que, el músico se alió de nuevo con el coreógrafo Marius Petipa para retomar la trama de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann (El cuento de la nuez dura) y convertirlo en el estreno del año, en San Petersburgo. Dirigida por Riccardo Drigo, con Antonietta Dell'Era como el Hada de azúcar, la pieza no fue considerada un éxito, aguando las expectativas de sus artífices. El ballet completo no llegó a alcanzar su gran popularidad hasta después del montaje que George Balanchine estrenó en Nueva York en 1944. La bellísima composición romántica de Tchaikovsky es hoy uno de los ballets más interpretados del mundo y sus notas también de las más populares.

Lo consciente y lo inconsciente, el mundo infantil y el adulto se abrazan en esta nueva producción de El Cascanueces. La Compañía Nacional de Danza enlaza en esta pieza sueños, deseos, realidad y fantasía, como si se tratase de vasos comunicantes. Basado en el libreto clásico de Marius Petipa —que a su vez se ciñe a la adpatación que Alejendro Dumas hizo del cuento de E.T.A Hoffmann—, José Carlos Martínez sitúa la acción hacia 1910, acentuando el contraste entre el realismo burgués de una fiesta familiar y el imaginario de Clara, donde cohabitan deseos, miedos, imágenes maravillosas, inquietantes o fantásticas.

La estrecha frontera entre el mundo real y el de la fantasía permite transportar al espectador a un universo mágico por el que viajará a través de los recuerdos de su propia historia”, explica el coreógrafo español, director artístico de la CDN entre septiembre de 2011 y marzo de 2019.

Ahora, bajo la dirección de Joaquín de Luz (Madrid, 1976), la compañía retoma la labor de Martínez con el fin de consolidar su identidad y excelencia y repertorios variados que abarcan “tanto la danza clásica, neoclásica y contemporánea, como los nuevos lenguajes más vanguardistas”.

La obra se estrenó el pasado 26 de octubre de 2018 en el Baluarte de Pamplona. Desde entonces no ha parado de girar, llenando los teatros de toda España. Tras su paso por Madrid, El cascanueces se representará en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, a partir del 9 de enero 2020.