Classical

La Danza de Anitra, Peer Gynt, de Edvard Grieg

Peer Gynt es patrimonio nacional noruego y una de las obras más populares de la música clásica. Sin embargo, es una de las grandes desconocidas. ¿Cómo es posible?

El compositor noruego Edvarg Grieg aprendió una sólida técnica compositiva en el Conservatorio de Leipzig, ciudad alemana en la que también frecuentó el círculo de Clara Schumann. Con apenas veintiún años conoció al violinista Ole Bull y al compositor Rikard Nordraak, con quienes comenzó a descubrir la cultura musical noruega. Una docena de años después, Grieg ya sobresalía dentro del ámbito musical de su país con composiciones en las que ya se apreciaba un perfecto equilibrio entre el espíritu romántico alemán y el folklore de su país.

Nordraak era primo del conocido dramaturgo Björnstjerne Björnson, para quien compuso unas cuantas partituras de música incidental, además de poner música a la letra del himno nacional noruego escrito por este. Cuando Nordraak falleció repentinamente a los 23 años, Björnson acudió a Grieg para sustituirlo, comenzando una fértil colaboración que dio como resultado la partitura para la obra Sigurd el Cruzado. También planificaron Olaf Tryggvason, la que hubiera sido la primera ópera nacional noruega si no se hubiera cruzado Henrik Ibsen, que acababa de terminar algo completamente diferente a lo que había escrito hasta entonces.

Se trataba de un drama en cinco actos que tomaba como base el folklore y la mitología nacional para contar la vida de un ambicioso muchacho que vive insólitas aventuras llamado Peer Gynt. Como vaticinó un conocido crítico austriaco, la obra de Ibsen fue un completo éxito gracias a Grieg.

Más tarde, el compositor decidió escribir dos suites llenas de deliciosos temas, que hoy forman parte del patrimonio nacional de Noruega y son dos de las obras más populares de la música clásica. Sin embargo, la obra original las supera, aunque dada la dificultad que supone ejecutarla fuera del ámbito teatral, es una de las grandes desconocidas de la música clásica.

Uno de aquellos deliciosos temas es La Danza de Anitra, una danza a ritmo de mazurca interpretada por la Nueva Orquesta Filarmónica de Colonia dirigida por el maestro Volker Hartung.