Hoteles

La habitación de hotel que se convierte en catamarán

Es la última gran idea en diseño de hoteles, de ahí que haya ganado el Millenium Yacht Design, el premio más importante de diseño náutico. Y es que nada como poder irte con tu suite a navegar...

El concepto parte de los míticos hoteles polinesios en los que, de un núcleo central, parten diferentes ramas en las que se distribuyen cabañas de techos de paja y suelo de cristal sobre el Índico o el Pacífico. Ya te hemos enseñado muchos de ellos y hemos soñado con visitarlos todos...

Ahora sigue soñando, pero cambia el océano de aguas turquesas por un lago en pleno parque natural, rodeado de montañas nevadas, o de un bosque frondoso... Y cambia las cabañas por catamaranes. No, no es una broma. Eso es precisamente lo que propone el estudio de diseño serbio Salt & Water, que ha creado uno de los conceptos hoteleros más vanguardistas.

Su idea no es otra que crear un hotel en el que cada suite o habitación sea un catamarán independiente. Así, de un lobby sobre el lago, en el que también se encuentran las oficinas y el restaurante del hotel, además de un spa, parten dos pasarelas de madera a las que se anclan diferentes catamaranes en forma de C.

Para tener intimidad, nada como desanclar e irnos a navegar tranquilamente por el lago. No nos faltará de nada, pues dentro de cada espacio tendremos lo propio de una habitación de hotel, con terraza y chaise-longue incluida. Además, para que la experiencia sea aun más interesante, el timón y el asiento del capitán se encuentra sobre el techo de 'la habitación'.

Dentro tendremos un pequeño salón, con mesa de madera y un gran sofá, además de suelos de madera de teca, como toda la suite, con grandes ventanales que no permiten ver el interior desde fuera. Además, no falta una pequeña cocina y un dormitorio, claro, aunque de dimensiones reducidas.

La idea es, por ahora, eso; y es que este ingenioso hotel de suites flotantes acaba de ganar el premio Millenium Yacht Design al mejor diseño náutico. Con espacio para entre dos y cuatro personas, seguro que en breve más de un lago tendrá entre su oferta un acomodo tan original.